Nuestro secreto: Un equipo multidisciplinario de traductores, intérpretes y correctores nativos con el apoyo constante de un Gerente de Proyectos especializado. El trabajo de traducción comienza con un riguroso análisis terminológico. La segunda etapa es la de investigación, donde se trabaja efectivamente con diccionarios, glosarios, memorias de traducción, etc. A pedido del cliente se elaboran glosarios terminológicos y/o memorias de traducción de cada proyecto. Una vez terminada la traducción es enviada al Área de Corrección, donde un revisor corrobora la terminología y realiza las últimas correcciones. Avalado permanentemente por un estricto control de calidad: todo proyecto de traducción sigue un estricto proceso que tiene por objeto eliminar cualquier errata y garantizar la máxima calidad de nuestras traducciones: 1.- Pretraducción (adaptación de formatos, documentación y terminología). 2.- Traducción. 3.- Revisión (terminología, estilo y maquetación). Sólo así podemos alcanzar la máxima calidad en cada proyecto que nuestros clientes nos confían. |